Lo insignificante sería entonces lo equivalente
a lo no percibido.
Cualquier hecho creativo implica una declaración explícita
de nuestra pertenencia a un cuerpo de afinidades que prefiguran aquello
que somos. Un proceso de reconocimiento sujeto a un complejo sistema
especular que tanto nos guía como nos confunde.
El concepto de
percepción es utilizado aquí en un sentido
más amplio que el de la percepción visual, pues se dirige
hacia una comprensión de la realidad que incorpora tanto los
datos que provienen de la misma, como las experiencias táctiles,
los actos involuntarios o los pensamientos no conscientes.
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